Un equipo investigador de la Universidad de Cádiz ha desarrollado un nuevo sensor orientado a la detección de contaminantes en el agua, una herramienta que podría contribuir a mejorar los sistemas de vigilancia ambiental y la protección de los ecosistemas acuáticos.
El dispositivo permite identificar la presencia de determinadas sustancias de interés ambiental mediante procedimientos de análisis rápidos y sensibles. Esta línea de trabajo responde a la necesidad de contar con tecnologías cada vez más precisas para evaluar la calidad del agua y anticipar posibles riesgos para la salud y el medio natural.
La investigación se enmarca en el compromiso de la UCA con la transferencia de conocimiento y la innovación aplicada a los desafíos ambientales. El proyecto combina avances en química analítica, tecnología de sensores y sostenibilidad, con el objetivo de ofrecer soluciones útiles para administraciones, empresas y entidades responsables de la gestión del agua.
Los resultados obtenidos abren nuevas posibilidades para el seguimiento de contaminantes emergentes y refuerzan el papel de la Universidad de Cádiz como agente científico clave en el estudio y protección de los recursos hídricos.